Javier de Inocencio

Madrid, 1958

Tras su paso por la Universidad CEU San Pablo y Complutense de Madrid en Ciencias de la Información y Publicidad, comienza su carrera como ilustrador. Revistas, carteles y colaboraciones con artistas gráficos como Óscar Mariné y Los Veranos de la Villa terminan llevándole al mundo de las Agencias de Publicidad como uno de los diseñadores gráficos preferidos por las grandes corporaciones.

Casi un par de décadas después, habiendo pasado por varias empresas como Director de Arte, decide comenzar una nueva etapa, decide volver a pintar, pero esta vez en el ordenador.

Su estilo entre figurativo y contemporáneo reivindica el paso del caballete al ordenador, del lienzo virgen a la pantalla en blanco y su personalidad imprime carácter a las obras creando volúmenes a través de las luces y las sombras, tallando el color sin necesidad de pinceles, evolucionando su pintura hasta convertirse en algo tan común y frecuente como nuestro día a día, reflejando vivencias corrientes del hoy.

Sus obras parten de algo tan sencillo como es la observación de lo cotidiano, siendo esta la base con la que comenzar sus creaciones. Por su realismo se podría pensar que son fotografías coloreadas pero al observarlas de cerca nada más lejos de la realidad, trazos potentes, brillantes, llenos de vida, de una vida en color y en calor, puliendo cada detalle con sensaciones que demuestran que son pinturas.

Enamorado de Nueva York, Miami, San Francisco, Santoña y Madrid utiliza estas ciudades como fuente de inspiración, conservando su frescura en los pequeños detalles que marcan la diferencia del Arte Digital.